Desilución
Triste amor que no supiste verme, No encontraste en mí; refugio, calma, amor, sólo culpa. Viste en mi el monstruo y lo tomaste, con tus manos labraste, cual artesano, la muerte que sentenciaron mis labios. Ahora la oscuridad es la que vez, es el recuerdo que elegiste tener. Mi luz sigue buscando explicación, aun desea el amor y la transformación y se atora en mi garganta queriendo salir como llanto. Mi niña necesita un abrazo tierno y cálido, todo va a estar bien, no temas, estoy aquí con vos, conmigo.
